Se logrará unir el peronismo salteño?


La historia reciente nos indica que en todas las provincias donde el peronismo logró la unidad, logró también la victoria. Si bien es cierto que en Salta todavía queda tiempo para acomodar las aguas con miras a las elecciones provinciales, no hay que dormirse en los laureles. Más aún si tenemos en cuenta que por estos días las aguas de Zuviría al 900 bajan bastante turbias.


Ahora nos surge la pregunta acerca de quién será el buen pastor que reunirá a todas las ovejas que actualmente se encuentran dispersas. La siguiente pregunta es si realmente logrará unirlas en un solo rebaño y por último queda lo que debiera ser el primer cuestionamiento: cuál será el proyecto sobre el cual girarán las acciones con miras a las PASO provinciales que se realizarán en octubre y que dependerán en gran medida de los resultados de las elecciones nacionales.

Bajo estas consignas surge una figura que proviene de las bases del peronismo y que supo jugar intensamente logrando cumplir cada uno de los objetivos que se propuso, la figura de un político incansable que todavía puede salir y recorrer las calles de la provincia sin necesitar del acompañamiento de guardias de seguridad y que en cada lugar que visita es recibido calurosamente por los salteños que buscan un abrazo, una palmada o una foto que retrate el singular momento.

Estamos hablando de Miguel Isa, el vicegobernador de la provincia, un político de fuste que conquistó el corazón de propios y ajenos con su aire campechano y su saludo fraterno, un político que puede sentarse al mismo tiempo con el vecino de un paraje ubicado en algún rincón del Norte salteño como con el embajador de China. El único político que logró ocupar tres veces consecutivas el sillón de Moldes, en momentos que nadie se animaba a hacerlo ya que la Municipalidad de la Capital salteña se encontraba en banca rota, con sueldos atrasados de varios meses, sin obra pública y hasta sin luz; todo ello debido a pésimas gestiones.

Una vez cumplido el cometido, saneadas las cuentas municipales, con sueldos que se abonaban junto a los haberes de los empleados públicos provinciales, con tres puentes ejecutados, más de 5000 calles pavimentadas, un trabajo social, turístico y cultural que marcó un hito en la historia de un municipio que se limitaba al Alumbrado-Barrido-Limpieza; Miguel Isa se sumó a un desafío mayor: acompañar al gobernador de la Provincia como su compañero para generar cambios en todo el territorio salteño. Pero hoy el reto es aún mayor, ya que implica lograr la unidad del Partido Justicialista levantando la bandera de la Justicia Social por la que tanto lucharon Perón y Evita en pos de mejorar la calidad de vida de todos los salteños.

Pero para lograr la gobernación es importante contar con propuestas y proyectos que devuelvan la confianza a todos los ciudadanos de Salta, desde la Puna hasta el Chaco Salteño, de Norte a Sur y de Este a Oeste de nuestra vasta geografía. Y los proyectos están volviendo a las bases del peronismo, no hay nada nuevo bajo el sol, simplemente se necesita una persona capaz de encarnar políticas como el Plan Ramón Carrillo de salud pública, un Gran Pacto por Salta en el que se involucren sectores privados, la sociedad civil y los organismos de gobierno; y el mayor desafío que es llegar a construir juntos la Comunidad Organizada de la que tanto hablaba el General Juan Domingo Perón.

Ahora, la gran pregunta es “logrará Miguel Isa unir al peronismo para sacar adelante la provincia?”.

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